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El
colchón ideal
Lo
que sabemos por experiencia, ha sido objeto de análisis por
parte de los investigadores del dormir, a saber, que durante una
noche cambiamos frecuentemente la posición. De aquí
se obtienen requisitos particulares que debe cumplir un colchón
de buena calidad.
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Un
buen colchón copia la forma del cuerpo, soporta las
cavidades y traza los contornos del cuerpo en forma elástica.
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confort óptimo al acostarse
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adecuado mantenimiento del calor
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equipo de cama que regula la
humedad
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Confort
óptimo al acostarse
El
colchón tiene que soportar todo el cuerpo en forma agradable.
Cuando el durmiente cambia su posición, el colchón
debe aflojarse y ajustarse al contorno del cuerpo, solo así
las cavidades de la columna vertebral lumbar y/o del costado pueden
ser soportadas durante un cambio de posición.
Parte del confort óptimo al acostarse está también
determinado por la libertad de movimiento. Además todos los
movimientos del durmiente deben ser absorbidos sin ruido.
Adecuado
mantenimiento del calor
Una
temperatura, en el dormitorio, más bien fría entre
14 y 18 grados, se recomienda en general ya que influye en forma
positiva en la calidad del sueño. El organismo está
preparado para el descanso y consecuentemente baja la temperatura
del cuerpo en forma paulatina en aproximadamente medio grado.
Para que el durmiente esté protegido contra resfríos
y enfermedades reumáticas, se necesita ropa de cama que mantenga
en forma adecuada el calor, es decir ropa con características
térmicas.
Equipo
de cama que regula la humedad
Aún
cuando dormimos, transferimos humedad de el cuerpo al exterior,
a través de la transpiración. Aproximadamente, perdemos
60 gramos de agua por hora; esto es 480 gramos en ocho horas, casi
medio litro de líquido! Si el equipo de cama no es capaz
de absorber la humedad, entonces el confort del sueño se
ve claramente perjudicado.
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